La almazara
Quienes somos
Un legado nacido de la tierra
La almazara
El proceso comienza en nuestra zona de recepción y molienda, donde la aceituna llega para iniciar su transformación. Es aquí donde el fruto se convierte en aceite de oliva virgen extra de la más alta calidad.
Nuestra almazara incorpora tecnología de última generación, diseñada para garantizar precisión, higiene y control absoluto en cada fase. Todos los sistemas están completamente automatizados, lo que permite mantener condiciones óptimas desde la llegada de la aceituna hasta la extracción final del aceite.
El resultado es un proceso eficiente, respetuoso con el fruto y orientado a preservar toda su esencia.
Bodega
Este espacio constituye uno de los pilares fundamentales de nuestro proceso, ya que asegura que la calidad del aceite se mantenga en perfectas condiciones. Para ello utilizamos depósitos de acero inoxidable especialmente diseñados para favorecer una decantación natural y respetuosa con el producto.
Estos depósitos están preparados para evitar que el aceite entre en contacto con el aire, protegiéndolo frente a cualquier alteración y preservando intactas sus propiedades físico-químicas y organolépticas.
Todo el sistema se complementa con un acondicionamiento térmico óptimo, que mantiene nuestras instalaciones a una temperatura constante de 18–20 °C durante todo el año.
Este control garantiza un entorno ideal para conservar la excelencia del aceite desde el primer día.
Envasado
En Almazara Naranjo, el envasado se realiza de forma totalmente manual, reflejando el carácter artesanal de esta etapa y permitiéndonos controlar cada detalle. Cada botella se llena, se cierra y se etiqueta de manera individual, asegurando que el aceite de oliva virgen extra llegue al consumidor en perfectas condiciones.
Este proceso artesanal garantiza una presentación cuidada, coherente con la calidad y el origen de nuestro aceite.